El mes pasado ya hará dos años del cambio de mi trastero anterior al actual. Vendieron los trasteros de ese local, que estaba en un polígono industrial, y no pude comprar el que ocupaba, pero pasé a otro, ya en el núcleo urbano y de mejor acceso; es más pequeño, pero puedo llegar a pie. Durante mes y medio tuve que desmontar las estanterías, repasar las cajas y decidir qué llevar y qué tirar. Tuve la suerte de poder moverlo todo gracias a que una de mis hermanas me ayudó con su coche.
Los trasteros del polígono ocupaban una zona de un lado de la nave, y el pasillo tenía los trasteros en fila: de la puerta de salida a la puerta de mi viejo trastero habrían unos 30 metros. En la última jornada de mover cajas vi un escarabajo en el pasillo, ni idea de cómo se habría colado. Por alguna razón que no acabo de entender, intentaba meter sus patas por debajo de la puerta de uno de los primeros trasteros. Como el pasillo es estrecho, tenía miedo de aplastarlo por error. Y ya sé que es sólo un insecto, por qué preocuparse; pero soy de ciudad, no veo escarabajos a menudo. Seguro que hay peores razones.



















