Dos cosas: el día del eclipse estaba nublado (aunque fue interesante igual) y me he quedado de nuevo sin internet (estoy convencido de que es un instalador de cable que se dedica a jugar con las líneas de distribución, por mala leche o por desidia). El asunto es que me impide editar el blog desde el pc y no podré tener conexión dde nuevo hasta la semana que viene, en el mejor de los casos. Voy a intentarlo desde el móvil, pero sé que hacerlo así va a ser peor que un dolor de muelas. En fin, si alguien llega a leer esto, lo habré conseguido.
Vamos al dibujo: una caja de cerillas, sin cerillas pero con una pluma recortada dentro. La idea era recortarla y reducirla al tamaño de la caja. ¿Por qué? Pues la verdad, no lo recuerdo. Llegado a este punto, he de reconocer que algunas de las cosas que he guardado a lo largo de los años las conservo, pero no recuerdo por qué: la razón parecía importante en su momento, pero se me ha ido de la memoria con el paso del tiempo. Son como fotos borrosas de momentos vitales, si eso tiene algún sentido.






