Cuando empecé ésta serie de dibujos sobre los objetos, figuritas y demás chorradas que tengo por ahí, me volvió a picar un poco la curiosidad por los Huevos Kinder y pillé uno: ésta es la figurita que tenía. Un mono sobre un avión pequeño, con una hélice que se mueve por manivela. Apenas hay cambios de lo que recuerdo: el mismo sabor del chocolate, ni bueno ni malo, un huevo amarillo que contiene las piezas de una figura y una hojita de papel mostrando las instrucciones de montaje. Si acaso, la elaboración de la figura era un poco más sofisticada en los detalles.
La única diferencia real la encontré en la hoja de instrucciones: un código Qr que servía para descargar una aplicación, imagino que un juego. Da la sensación que ya no basta la figura por sí sola como atracción; es comprensible ya que se trata de vender,pero me da qué pensar, por lo que tiene de cambio de mentalidad en nuestra relación con lo físico y lo virtual. No sé hasta qué punto puede ser importante esta nimiedad, pero no puedo evitar pensarlo. Da igual, a lo mejor es sólo un pensamiento circular.